(c) Víctor Canicio
Montflorit Edicions i Assessoraments, SL
C. Trobador, 4. 08290 Cerdanyola del Vallès
Ilustración cubierta: Klaus Staeck
Fotografía solapa: Mireia Canicio
Impreso en Gramagraf, SCCL.
ISBN: 84-95705-07-9
D.L. B-40043-02
El
día menos pensado
es la historia de un derrame, probablemente cerebral. O un fragmento de
la vida de Kroete, nacido en la ciudad chilena de Chillán (“célebre
por su cerámica y sus terremotos”), descendiente de sefardíes
toledanos (“Los judíos, se decía en la oscura Sefarad, eran tan
malos que hasta menstruaban”), criado y circuncidado en la aldea búlgara
de Beron Karavelov (“La bira es amarga, todos la aman”), payaso en
el Japón de posguerra (“Yo, Escabeche, sobrevivir a los desastres
como pobre calabaza flotando en río revuelto”), periodista en
Barcelona (“aquí la reunión de dieciséis jueces para comerse el hígado
de un hereje que han ahorcado tiene una justificación fonética”),
presidiario en Tel Aviv (con su ángel de la guarda Alí Gadaff),
revolucionario en mayo (“Vista en el celeste mapa de los tiempos, la
Revolución aquella hubiera parecido el bucle gris de una borrasca
pasajera”), cofundador de La Casa del Humor y de la Sátira de Gabrovo
(“No pienso, luego existo”), autor de El
archipiélago de la Polisemia y El
galope de los tiempos parciales, psiquiatra en la romántica
Heidelberg y hasta fugitivo en Cuba (“Pensé en venderle el alma a algún
diablo, pero aquí carecen de poder adquisitivo”).
En
este abigarrado escenario terminal no podían faltar el infatigable
Pastanaga, Kafka, Borges, Pancho Villa, Ernst Jünger, Wilhelm Reich,
los montes de la Mierda, la infalible prueba de la mosca verde y la
dulce enfermera de los ojos morados.
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