(c) Víctor Canicio
Primera edición: enero de 2002
Editorial Montflorit. Trobador, 4. 08290 Cerdanyola del Vallès
Diseño cubierta: Jaume Brey
(c) Ilustración cubierta: Klaus Staeck
Fotografía solapa: Víktor Canicio Vola
Impreso en Gramagraf, SCCL. Sant Joan, 22.
Santa Coloma de Gramenet
ISBN: 84-95705-04-4
D.L. B-52373-2001
Por
la senda, más caniciana que victoriana, de la novela itinerante transcurre El
hombre de Heidelberg, «ciudad encantadora, cargada de pasado, presente y tipos
raros de diversos calibres».
El
protagonista, un ego itinerante que pena buscando asiduamente peripecias, recala
en la ciudad del Neckar, del castillo, del paseo de los filósofos y de los
cisnes protegidos por el Estado, en cuya facultad de Geología conservan, en
caja fuerte, la mandíbula del «homo erectus heidelbergensis».
Si
fascinan al autor, secuestrado por una frondosa selva del idioma, las huellas
verbales que Hölderlin o Goethe grabaron en el Puente Viejo de la ciudad, no
olvida que ahora, «en la Calle Mayor de Heidelberg podía elegir entre
hamburguesas, döner kebab, bocadillos de arenque, crêpes, fragmentos de
pizzas, bretzel, empanadas argentinas, spare ribs, fideos chinos, patatas fritas
y tacos mexicanos», tal vez porque —sabio escéptico, cargado de aforismos—
sabe que «el amor, de todos modos, sólo es eterno mientras dura».
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